• fundacionraulroque

IGUALDAD EN ÁMBITOS LABORALES

Por Nadia Gibaja Abogada-Directora Ejecutiva Fundación RR.

Una de mis compañeras de trabajo contaba días pasados, como algo anecdótico, una picardía de su abuela. La historia era que la mujer, ama de casa, como no tenía ingresos propios, y dependía económicamente 100% del marido, no disponía de dinero, en el sentido de disponer a su criterio y antojo.

Esta mujer, entre otras cosas era madre de una niña, y a veces necesitaba, por ejemplo, comprar vestidos o zapatos para su hija, pero a criterio de su marido ese tipo de gastos resultaban innecesarios, entonces no le habilitaba el dinero para comprar telas y demás…

La señora resolvió la situación de la siguiente manera. En connivencia con la esposa del almacenero, cuando iba a hacer las compras pedía que le “inflen” los precios de la despensa un el papel donde ella llevaba anotados los productos que compraba. Entonces cuando volvía a la casa a rendir cuentas al marido, en esta suerte de ticket hecho a mano que improvisaba la almacenera figuraba:

“1 kg de tomates $25” (ella pagó $20), “una lata de arvejas $10” (ella había pagado $8).

Cuando escuchaba a mi compañera pensaba por un lado que necesaria y hermosa es y ha sido la solidaridad a la hora de luchar contra las inequidades de género, y por otro lado, en la importante conquista que resultó ser el hecho que la mujer pueda salir a trabajar, a ganarse su propio dinero y a disponer de él, y el importante legado que nos han dejado las feministas que lograron estos avances en la lucha contra la desigualdad.

Hoy en día, a pesar de todos los avances tanto legales como sociales, las mujeres tenemos que seguir luchando, tanto por la igualdad salarial, como por sortear esa brecha que nos separa de los varones a la hora que nuestro trabajo sea ponderado, considerado y valuado ($$$) por los empleadores.

Un informe del Ministerio de trabajo empleo y seguridad Social, cuyo link está al final de esta nota, indica que a pesar del aumento de la participación femenina en el mercado laboral - acompañado de un incremento en su nivel de escolaridad - la inserción en el mercado de trabajo no se produce en un marco de igualdad de condiciones con los varones, ya que las mujeres se insertan con ciertas desventajas que dificultan su acceso y permanencia.

Ello sucede debido a pautas culturales que asignan roles en la sociedad sobre la base del género.

Por empezar las mujeres que trabajamos o deseamos trabajar vivimos una situación de doble responsabilidad hogar/trabajo, ya que los roles domésticos nos han sido asignados a las mujeres históricamente.

Esto provoca una serie de conflictos, para nuestro desarrollo personal y profesional. Es decir todavía muchas mujeres, por no decir la mayoría, deben realizar esfuerzos de compatibilización entre las tareas domésticas (asignadas culturalmente a las mujeres) y las actividades laborales (asignadas tradicionalmente al varón como proveedor), esta situación claramente incide de forma negativa en la disponibilidad de la mujer para el trabajo y para la formación profesional.

Por otro lado, desde la demanda, los empleadores despliegan una serie de prejuicios con relación al trabajo femenino, que obstaculizan el acceso de las mujeres a los empleos. Esta actitud se sustenta en el supuesto impacto que tiene la función biológica de la maternidad, y el hacerse cargo de las responsabilidades familiares sobre, los costos laborales. Hace unas semanas hablábamos en el espacio que tiene la Fundación en LT4 los miércoles a las 16 hs, sobre las licencias por maternidad, que al ser más prolongadas que las de los varones son un factor desventajoso para la mujer a la hora de ser contratada.

Es preciso que esta situación cambie, y es importante que así sea, ya que la licencia por maternidad no debe ser vista como un descanso, sino como una situación contemplada en la Ley de contrato de trabajo y que tiene una función determinada relacionada con la salud y bienestar de la persona, así como lo son las licencias por estudio, por enfermedad.

Esta situación de desventaja de la mujer frente al varón se constata analizando algunas características del mercado de trabajo femenino: • A las mujeres se las concentra en un conjunto reducido de ocupaciones que se definen como típicamente femeninas en términos culturales. Las mujeres trabajan, fundamentalmente como maestras y profesoras, enfermeras, secretarias, dactilógrafas, empleadas de oficina y vendedoras de comercio, peluqueras y afines. De hecho, del último informe sobre “género, accidentes de trabajo, concentración del empleo y litigiosidad” elaborado por el Departamento de Estudios y Estadísticas de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (también encuentran el link al final de la nota), surge que el género es determinante en la distribución del empleo, la concentración en las diferentes actividades económicas. Según el último informe del tercer trimestre de 2017 el 67% de las trabajadoras que se encuentran registradas y cubiertas están concentradas en el sector de servicios sociales, comunales y personales. En cambio, los varones se concentran en los sectores de construcción, minería, manufacturas, transporte y agro. Asimismo las mujeres representan un porcentaje inferior en el total de la población cubierta por el sistema de riesgos del trabajo, simbolizando un 41% frente al 59% de los hombres (esto podría dar cuenta de la desigualdad que existe a nivel de informalidad laboral y/o acceso al mercado laboral). • A medida que se sube en la escala jerárquica de las organizaciones disminuye el número de mujeres que acceden a dichos puestos. • Las mujeres se encuentran sobre-representadas culturalmente en actividades vinculadas al sector servicio de baja calificación laboral, donde el servicio doméstico ocupa un lugar preponderante. Pónganse a pensar nada más cuantos “amos de casa” varones conocen, si es que conocen alguno, en relación a la cantidad de amas de casa, y así cuantos empleados domésticos encargados de las limpieza, cuantos niñeros. • Al mismo tiempo se observa un mercado laboral muy segmentado verticalmente. Es decir concentración de las mujeres en los puestos de menor jerarquía de cada ocupación, lo cual implica puestos de trabajo peor remunerados y más inestables. Esta situación se manifiesta sobre todo en el sector privado. • Por otra parte no puede dejar de mencionarse la brecha salarial entre varones y mujeres. El ingreso percibido por las mujeres durante su vida activa, es inferior al de los hombres. Esto se explica porque las mujeres están concentradas en los grupos de ingresos bajos y medios, mientras que los varones se concentran principalmente en los grupos de ingresos medios y altos. Según la encuesta mundial OIT-Gallup, en todas las regiones, países y sectores, las mujeres reciben menos remuneración que los hombres. Por su parte de acuerdo con datos de ONU Mujeres y OIT (2017), la brecha salarial entre hombres y mujeres en el mundo es del 23%. En Argentina se sabe que la brecha asciende al 27% entre varones y mujeres por misma tarea.

En base a lo expuesto anteriormente - que es sola una parte del amplio espectro de cuestiones que hacen a la inequidad entre géneros tanto en ámbitos laborales como domésticos - se puede decir que los problemas que enfrentan las mujeres en cuanto al mercado laboral están cada vez menos referidos a la educación formal, responden a la segmentación del trabajo sobre la base del género, a la falta de capacitación profesional acorde con los nuevos paradigmas de producción, y a la permanencia de patrones culturales que siguen considerando el trabajo femenino como complementario del masculino.


Aquí dejo los links con parte de la información contenida en esta nota: https://www.argentina.gob.ar/trab…/igualdad/mercadodetrabajo https://www.srt.gob.ar/…/informe-sobre-genero-y-accidentes…/ https://www.argentina.gob.ar/trabajo/igualdad/normativa http://trabajo.gob.ar/down…/igualdad/110120_cuadernillo3.pdf

20 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Av. Córdoba 1350 2B

Capital Federal - Argentina

 

Entre Ríos 2244

Posadas - Misiones - Argentina

fundacionraulroque@gmail.com

Suscríbete para obtener actualizaciones